En la actualidad circulan infinidad de posibilidades, al alcance de la mano,
para realizar una carta astral. Es cuestión de tener unos minutos, y ahí se
obtendrá un mapa natal, un informe kármico, una revolución solar y hasta
tránsitos lunares.
La descripción de una carta astral contiene infinidad de datos que, por último,
de tanto leerlos, algo se entiende, y el lector comienza a entenderse a partir
de esa información. Pero ¿qué se hace, además de saber el signo u ascendente,
con esa información?
Existen diferentes perspectivas para poder abordar dicha información, la
astrología tradicional, la moderna, la esotérica, la psicoastrología, entre
otras.
Todas apuntan a disponer los elementos en el esquema de la carta, y varían en su
descripción según sea el eje empleado. En su mayoría, las descripciones tienen
el fin de describir por completo al nativo, a quien, en base al modo enunciativo
que emplean, colocan de modo pasivo frente al relato que se expone.
Y en su minoría apuntan a que éste interactúe con ese relato de una manera
activa, es decir, que no sea la exposición de un monólogo, sino la puesta en
marcha de un encuentro que posibilita un intercambio.
El tarot como texto arquetípico
La perspectiva que aborda al Tarot como texto arquetípico permite leer la carta
astral desde una mirada que hace más entendible aquello que se expone en la
misma. Varios estudios sobre este mazo presentan correspondencias entre los
arcanos del tarot y los signos que presenta la astrología, demostrando dicha
relación entre ambos sistemas de signos es por demás nutricia para aquel que
decide hacerse un informe de estas características.
Entre los estudiosos del tema, podría nombrarse a Edwin C. Steimbrecher,
fundador y promotor de la meditación del guía interior, fundador y director del
centro D.O.M.E., quien basa su propuesta en el armado de un informe comparativo
entre el tarot y la astrología.
Dicho informe tiene el objetivo de que el nativo trabaje con su guía interior.
Trabajos como estos han abastecido, a quienes se interesan en relacionar ambos
sistemas de signos, rutas a seguir. Claro está que cada quien ha apuntado a su
interpretación su sello personal.
Al trabajarse el Informe Astrotarológico, desde la perspectiva expuesta sobre el
tarot, esa es la postura que pesa en la interpretación que se realiza, y la
carta natal posibilita, a través de los datos de nacimiento del nativo, un
esquema visual de tarot que se lee en consecuencia.
Por supuesto, que el sentido de este esquema se basa en las correspondencias ya
establecidas por las distintas escuelas, y que el especialista entiende más
atinadas según su experiencia.
Objetivo del Informe Astrotarológico
El informe tiene un objetivo principal a cumplir, y éste es que el nativo pueda
no solo obtener los datos y descripciones de su carta astral, sino que también
le sugiere qué puede hacer con esa información, con el fin de que logre
enriquecerse mediante su lectura.
El Informe Astrotarológico dispone información sobre las relaciones dadas entre
las energías arquetípicas que se presentan en la carta astral, y posibilita a su
lector, no solo entenderse a sí mismo de un modo más palpable, sino que le
ofrece la posibilidad de saber cuáles son aquellas energías arquetípicas con las
que cuenta a favor, es decir, relaciones que son altamente positivas y cuáles
debe integrar con mayor intencionalidad porque se presentan desfavorables o en
oposición.
En definitiva, un Informe Astrotarológico ofrece a su dueño una hoja de ruta
para trabajar, en planos más entendibles la descripción acerca de su persona,
porque ayuda a realizar una interiorización sobre su personalidad que le
servirá, significativamente, si está interesado en su autoconocimiento.
Entonces, un informe Astrotarológico, en principio invita no sólo a leer un
mapa, sino también a poder trabajar de manera activa las energías arquetípicas
que éste traduce.
Su objetivo es dar a conocer los significados de las relaciones que pueden
establecerse, entre los elementos que brindan la carta astral y las energías
arquetípicas de los arcanos de tarot, haciendo de su texto un intercambio con su
lector, y tratando de que entre ambos se produzca un encuentro.
Vale aclarar que como todo método de índole orientativa nada de lo que se expone
es determinativo, sino que puede ser modificado por el nativo, si es que está
interesado en hacerlo.
Por Gaby Gómez del Río
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